-José Cadalso es uno de los principales representantes de la Ilustración. En sus Cartas marruecas, transcribe la supuesta correspondencia de un marroquí en viaje por España. Sirviéndose de este procedimiento, el autor critica muchos aspectos de la sociedad, la historia y la cultura.
La crítica a los defectos de la sociedad es uno de los temas frecuentes en la obra. En esta carta, Gazel censura la degradación moral de parte de la clase política:
«[…] Políticos de esta segunda especie son unos hombres
que de noche no sueñan y de día no piensan sino en hacer
fortuna por cuantos medios se ofrezcan. Las tres
potencias del alma racional y los cinco sentidos del cuerpo
humano se reducen a una desmesurada ambición
en semejantes hombres. Ni quieren, ni entienden,
ni se acuerdan de cosa que no vaya dirigida a este fin.
[…] Para ellos, todo inferior es un esclavo, todo igual
un enemigo, todo superior un tirano. La risa y el llanto
en estos hombres son como las aguas del río que han
pasado por parajes pantanosos: vienen tan turbias,
que no es posible distinguir su verdadero sabor y color.
El continuo artificio, que ya se hace segunda naturaleza en
ellos, los hace insufribles aun a sí mismos […] Desprecian
al hombre sencillo, aborrecen al discreto, parecen
oráculos al público, pero son tan ineptos que un criado
inferior sabe todas sus flaquezas, ridiculeces, vicios y tal
vez delitos, según el muy verdadero proverbio francés,
que ninguno es héroe con su ayuda de cámara. De aquí nace
revelarse tantos secretos, descubrirse tantas
maquinaciones y, en sustancia, mostrarse los hombres ser
defectuosos, por más que quieran parecer semidioses.»