(Goslar h. 1050 - Lieja 1106) Rey de Germania y emperador (1056-1106).
Hijo de Enrique III, se enfrentó al papa Gregorio VII por las investiduras eclesiásticas.
El emperador consiguió que la asamblea de Worms (1076) destituyera al papa, que reaccionó dictando una bula de excomunión. Ante la presión de los príncipes alemanes, Enrique IV hubo de someterse y hacer penitencia en Canosa (1077) para conseguir la absolución.
Nuevamente excomulgado (1080), organizó un ejército con el que ocupó Roma y nombró un antipapa,
Clemente III, el cual lo coronó emperador (1084).
Pascual II lo excomulgó por tercera vez, lo que hizo que se alzaran contra el rey sus propios hijos, y el futuro Enrique V lo obligara a abdicar (1105).