La Catedral de la ciudad de Córdoba -junto con la de Buenos Aires y Tucumán, las más antiguas del país- es un ambicioso proyecto del siglo XVII; comenzó a construirse en 1687 y se terminó en 1914. Presenta una notable cúpula de madera y un altar mayor íntegramente realizado en plata. Los estilos renacentista, barroco y romántico se conjugan en este edificio, cuya fachada se halla sobre la Plaza San Martín.
En Tucumán, frente a la Plaza Independencia, se encuentra la Catedral. Fue trasladada desde Ibatín -original emplazamiento de la ciudad- al sitio que hoy ocupa. El edificio conoció varias restauraciones antes de presentar su actual fachada, que mantiene desde 1856. Su estilo es neoclásico; está coronada por dos cúpulas bizantinas. Fue declarada Monumento Histórico Nacional.
En Buenos Aires, cruzando la recova del Cabildo, y frente a la Plaza de Mayo, se encuentra la Catedral, cuya cúpula alcanza 46 metros, tiene cinco naves. En su mausoleo descansan los restos de varios héroes de la Independencia, como San Martín, Las Heras y Tomás Guido. También en la Ciudad de Buenos Aires, en la iglesia de Santo Domingo que data de 1773, ubicada en las calles Belgrano y Defensa, se pueden apreciar delicados retablos labrados en madera. Esta iglesia fue baluarte de los criollos en la defensa de la ciudad durante las invasiones de 1806 y 1807.