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El mercado externo argentino

-La inserción de la Argentina en el llamado mundo "globalizado" depende, en gran medida, de sus posibilidades de acceder a los mercados internacionales. Esto implica, por un lado, aumentar las exportaciones de los bienes producidos en el país y, por otro, obtener productos, servicios e inversiones de otros países del mundo.

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El intercambio comercial

El nivel de comercio exterior y el comportamiento de la balanza comercial, es decir, la diferencia entre el valor de las exportaciones y las importaciones, es muy importante para la economía del país. Una balanza comercial positiva o con superavit, en donde las exportaciones superan las importaciones, genera un aumento del stock de divisas y es, a su vez, un incentivo para el ingreso de inversiones y capitales del exterior.

La evolución de la balanza comercial del país muestra un superavit continuo desde el año 2000 hasta la actualidad, quebrando la tendencia deficitaria que tuvo durante gran parte de la década de 1990.

En el año 2005, el superavit de la balanza comercial se debió tanto a un aumento de las cantidades de productos exportados como a un aumento significativo de los precios. El volumen exportado se incrementó especialmente en los productos y manufacturas de origen agropecuario, aun cuando los precios de algunos de ellos cayeron; en tanto, en el rubro de combustibles y energía, se verificó una importante mejora de los precios.

Las exportaciones

La Argentina se caracterizó tradicionalmente por la exportación de productos agropecuarios y de alimentos. Actualmente, esos productos, que se incluyen en dos grandes rubros: productos primarios y manufacturas de origen agropecuario (MOA), continúan generando grandes ingresos.

En el año 2005 las MOA concentraron el 33% del valor de las exportaciones; entre ellas se destacan la harina, el aceite, pellets (residuo resultante de la extracción del aceite) de soja, el aceite de girasol, las carnes congeladas y refrigeradas, y las leches enteras y en polvo. Los porotos de soja, el trigo y el maíz en grano alcanzan altos niveles de exportación entre los productos primarios.

En ese mismo año, en conjunto, las MOA y los productos primarios llegaron a representar algo más de la mitad del valor de las exportaciones del país. Los principales compradores de los productos de origen agropecuario son los países del Mercosur, la Unión Europea y, en el caso específico de la soja y sus derivados, China.

Las manufacturas de origen industrial (MOI) son el segundo rubro en importancia por los valores exportados. Si bien éstas se conforman por una amplia variedad de bienes, los que alcanzan niveles más elevados son los vehículos automotores y materiales de transporte elaborados por las industrias automotrices, mecánicas y eléctricas. Una gran parte de las MOI tienen como destino a Brasil, debido fundamentalmente a los intercambios entre empresas que se realizan en el marco del Mercosur.

Uno de los rubros que ha tomado gran impulso en los últimos años ha sido el de combustibles y energía, debido especialmente a la exportación de aceites crudos de petróleo, nafta, gasoil y gas licuado. Estos productos se destinan, en su mayor parte, a los países del Mercosur y a Chile.

Las importaciones

Las importaciones argentinas se caracterizan por una gran demanda de insumos o bienes intermedios, es decir, de productos que luego se utilizan en la elaboración de nuevos bienes. Tal es el caso de las importaciones de productos químicos -tanto orgánicos como inorgánicos- que se destinan al sector agropecuario y a la industria química -como plásticos, papel y cartón-.

Durante el año 2005, las compras de bienes intermedios concentraron algo más de un tercio del valor de las importaciones totales. Les siguen en importancia las compras externas de bienes de capital, entre las que se destacan las máquinas mecánicas, y las máquinas y aparatos eléctricos (como computadoras, impresoras, transmisores de radiotelefonía, telefonía celular, módems, videocámaras). Además, dentro de este rubro, sobresalen las importaciones de vehículos automotores de diverso tipo, especialmente los que se destinan al transporte de mercaderías.

Tanto los bienes intermedios como los de capital provienen principalmente de los países del Mercosur, de los Estados Unidos y de la Unión Europea.

Las piezas y accesorios para bienes de capital son el tercer rubro en importancia. Se incluyen en estas importaciones diversos bienes para la industria automotriz (cajas de cambio, chasis y hasta neumáticos), así como partes para computadoras, televisores o motores de explosión. Brasil y la Unión Europea son los principales proveedores de este tipo de bienes.

Entre los numerosos bienes de consumo cotidiano que se importan, se destacan por su valor los aparatos y materiales eléctricos, y los productos farmacéuticos, particularmente medicamentos. En este caso, así como en el de los combustibles y automóviles, tienen un marcado predominio las importaciones provenientes de los países del Mercosur, sobre todo las de Brasil.


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