El desierto de Gobi se encuentra en la zona templada del planeta y se caracteriza por tener temperaturas muy cálidas en verano y un largo y frío invierno. Las variaciones térmicas son muy grandes, en verano se pueden alcanzar los 38 grados centígrados, y en invierno, los menos 40 grados centígrados. Esta bajísima temperatura y el tener 1.040.000 kilometros cuadrados de superficie lo convierten en el más frío y uno de los más vastos de todos los desiertos. Se extiende por las provincias chinas de Xinjiang y Gansu, y por el sur de Mongolia. Está rodeado por las montañas del Altai y las estepas de Mongolia por el norte; y por el suroeste por la meseta del Tíbet. En él se halla integrado uno de los mayores parques naturales del mundo (45.480 kilometros cuadrados).
El Gobi, que en mongol significa «desierto», está compuesto por diferentes regiones geográficas y ecológicas con variaciones en cuanto a clima y topografía. Gran parte de su escasa red hidrográfica no desemboca en el mar. La precipitación media anual es inferior a los 200 mm y en las zonas más interiores no llega a los 50 mm.
En el desierto de Gobi hay muy pocos seres vivos, pero su mayor presencia es en los aguazales, lugares donde se detiene el agua de lluvia.
El camello (Camelus bactrianus) camina moviendo los dos pies del mismo lado a la vez y luego los dos del otro lado, por este modo de andar recibe el nombre de «barco del desierto».
Ha sido animal de carga durante siglos en Asia central, aunque también era muy apreciado por su carne y por su piel. Las patas de este animal son tan musculosas que le permiten hacer en un día desplazamientos de hasta 100 km llevando una carga de unos 450 kg.
Es herbívoro
y puede sobrevivir sin problemas
con hierbas espinosas. Puede aguantar
hasta siete días con poca comida y sin agua,
y luego es capaz de beber de una vez hasta
90 litros de agua. Se cree que en
la actualidad solo existe en estado natural
una población de unos 500 individuos
al suroeste de Mongolia.
En el vuelo el águila dorada (Aquila chrysaetos) asciende describiendo círculos con un vuelo potente hasta que alcanza una altura suficiente.
Muchos de los animales que habitan en el desierto, tanto diurnos como nocturnos, viven bajo el suelo. Sus refugios bajo tierra los protegen de los depredadores y del calor. En ellos descansan en las horas de mayor insolación y temperatura, así como entre periodos de alimentación. También utilizan estos refugios para almacenar alimentos con los cuales sobreviven en la época de escasez.
El gerbo (Meriones unguiculatus) es como un pequeño canguro. Sus patas posteriores son más largas que las anteriores y tienen una cola larga. Se mueve dando saltos, que pueden ser de hasta 3 m. Para protegerse del frío excava una madriguera en la que vive un único animal adulto o una hembra con sus crías.
En 1920 una expedición de paleontólogos viajaba en caravana por el desierto de Gobi en busca de restos fósiles de animales. A unos 50 kilómetros del pueblo de Dauz el camión que los transportaba quedó atascado en la arena, por lo que tuvieron que acampar allí mismo. Este percance hizo que de manera fortuita se detuvieran justo en un lugar con abundantes fósiles, el yacimiento que se denominó Ukhaa Tolgod. Primero se recogieron 30 cráneos de lagartos y de pequeños mamíferos y a los pocos días de estancia afloraron cráneos y esqueletos de 13 dinosaurios terópodos y varios nidos de dinosaurios con huevos fosilizados. Posteriormente se encontraron docenas de esqueletos de protoceratops, un pequeño dinosaurio con cuernos de hace 80 millones de años.
Los reptiles son animales comunes en los desiertos. Por eso, los dinosaurios, que eran reptiles, también debieron adaptarse bien a esos lugares. Durante el Triásico convivían dinosaurios y mamíferos, pero dominaban los primeros, ya que soportaban mejor las condiciones cálidas y secas que había en el supercontinente de aquella época llamado Pangea.
Por otra parte, en los desiertos se dan buenas condiciones para la fosilización. Cuando un animal muere, al quedar cubierto rápidamente por la arena y actuar el calor y la sequedad, queda momificado su cuerpo, ya que se evita la descomposición de la materia, lo que se produciría si estuviera en zonas húmedas.