Los bioelementos se combinan entre sí para formar las biomoléculas, es decir, los compuestos que integran el cuerpo de los seres vivos. Las biomoléculas se clasifican en dos grandes grupos: inorgánicas y orgánicas.
- Los compuestos inorgánicos son el agua y las sales minerales. El agua constituye entre el 65 y el 95 % de la masa de los seres vivos y es, por tanto, la biomolécula más abundante. En el agua se disuelven o dispersan las restantes biomoléculas, y en su seno transcurren las reacciones bioquímicas.
Las sales minerales son, sobre todo, cloruros, carbonatos y fosfatos de calcio, sodio, potasio, hierro y otros metales. No superan el 1% de la masa de los seres vivos, pero son imprescindibles para la vida.
- Los compuestos orgánicos son las sustancias derivadas del carbono. Estos compuestos se encuentran fundamentalmente en los seres vivos, de ahí que se les llame compuestos orgánicos.