-En épocas remotas se debieron producir fenómenos que pusieron en peligro la continuidad de la vida. Ya fueran cataclismos súbitos o cambios graduales, causaron la extinción de buena parte de las especies.
Si la superficie de la Tierra no recibiese directamente la radiación solar, se enfriaría. Esto se puede comprobar fácilmente: en un día de verano, basta colocarse a la sombra para tener menos calor. ¿Qué sucedería, entonces, si una gran nube tapase toda la Tierra? Exactamente ese hecho, el descenso de las temperaturas, que por ser global sería mucho más grave.
Esta situación fue la que se pudo producir cuando un meteorito cayó en la Tierra a finales del Cretácico, produciendo una gran nube de polvo que cubrió todo el planeta. El drástico cambio del clima provocó un duro y prolongado invierno, que acabó con numerosos grupos de seres vivos.