La energía geotérmica es una fuente de energía renovable y «limpia» asociada al aprovechamiento del calor interno de la Tierra para la producción de electricidad, calefacción o refrigeración.
Los yacimientos geotérmicos de alta y media entalpía explotan focos de calor del subsuelo relacionados a zonas volcánicas, aguas termales o fumarolas a más de 100 °C. Son habituales en países como Nueva Zelanda, Islandia, Filipinas, Canadá o Italia.
Los de baja entalpía aprovechan las pequeñas diferencias térmicas entre el aire y el subsuelo para aportar calor en invierno y frío en verano.