-El Neolítico con sus cambios en los modos de vida trajo consigo nuevas formas de organización y creencias que dieron lugar a transformaciones en el arte.
La revolución neolítica supuso la aparición de la agricultura y de la ganadería y, como consecuencia, la sedentarización de las poblaciones neolíticas.
Con el tiempo se diversificaron las actividades de la humanidad y la producción de objetos: aparecieron la cerámica, la metalurgia y los tejidos, y las herramientas de piedra se pulieron.
Este proceso tuvo su origen en Asia Menor en el milenio VIII a.C. desde donde se expandió, primero, a Oriente Medio y Mesopotamia y, con posterioridad, hacia la India y por las riberas del Mediterráneo.
Estos cambios tuvieron su reflejo en la religión, en la que florecieron ritos para influir en los fenómenos meteorológicos y obtener buenas cosechas, y en una organización centralizada del poder que garantizase la seguridad de la población.
Las construcciones megalíticas
En Europa occidental se levantaron, a partir del 4500- 4000 a.C., las primeras construcciones en piedra, que revelan una compleja organización social y religiosa. Se llaman megalitos, término griego que significa «grandes piedras», por el enorme tamaño de las piezas con las que están realizadas.